
Curarse

Alicia
Yo crecí con esa versión, hasta que investigando en el folcklore descubrí que a la linda Alicia le faltaban dos estrofas:
//Alicia cayó enferma, carolín//Quizá se sanará, carolín cacao leo lao.//Alicia ya está muerta, carolín.//La llevan a enterrar, carolín cacao leo lao////Alicia va en el coche, carolín //Con techo de cristal, carolín cacao leo lao//Con varios oficiales, carolín//y un cura sacristán, carolín cacao leo lao//Encima de la tumba, carolín//un pajarillo va, carolín cacao leo lao Cantando pío, pío, carolin cacao leo lao....
Suena un poco macabro si uno no entiende que se trataría de un canto de angelitos. En el campo, cuando se muere un niño, se hace una fiesta porque el "angelito" se va al cielo. Se recita y se canta a lo divino. El padre es DIOS y todos la acompañan en este tránsito festejándola y arreglándola para que no tenga temor.
Me gusta entender la tradición como una manera distinta de relacionarse con Dios. En la mitología popular abundan cuentos del diablo, de brujos o lloronas, espíritus malignos que nos asustan si nos portamos mal. Pero en las fiestas tradicionales existe Dios y existe también en los momentos dolorosos. "Alicia va en el coche" es una canción alegre y es sorprendente darse cuenta de cómo la tradición se nos presenta sin que nos demos cuenta, mediada por la oralidad a través de cantos populares que aprendemos desde niños.
Entender la muerte y con ello la fragilidad de nuestra vida (la "dramaticidad de nuestra existencia" como decía una sabia maestra de mi escuela) es un proceso importante y muy rudo para un niño, incluso traumático. Que bonito es que inconcientemente, a través de este canto tradicional, la muerte se les presente festiva y sólo como un tránsito que permite el encuentro con nuestro verdadero Padre.
La Música y la educación

grandes chilenos

Figuras como Violeta Parra, Manuel Rodriguez, Neruda o Lautaro han quedado relegados a las cifras de un dígito porque los chilenos no hemos sido capaces de entender que la pelea entre el Sí y el No, se acabó hace rato.
La competencia no se trata de elegir al mártir de derecha o al héroe de la izquierda, y menos de que no gane el del bando contrario. Sin duda Allende y Prat fueron grandes personajes de nuestra historia, pero me resisto a elegir a alguno de ellos sólo por cómo se entienden políticamente hoy.
Mientras un jacker entra a la pagina y aumenta en un 6% las votaciones del protagonista del billete de $10.000 (cosa que ya fué debidamente regulada y disminuída), los fanáticos de izquiera mandan cadenas para "votar por Allende, porque hay que impedir que gane el facho de Arturo Prat". Por otra parte, hinchas de la Gabriela y la Violeta recurren a cuanta artimaña posible para reclutar los votos que saquen a las mujeres de los últimos lugares.
Y yo me pregunto ¿por qué no votamos por quién creemos que ha sido el más grande de los chilenos? ¿ por uno que nos merezca respeto?, ¿por qué el chileno medio no aprende a contestar con humildad y honestidad las preguntas? ¿por qué siempre hay que resumirlo todo a dos bandos?
Sé que es sólo un tonto programa de televisión.
Pero creo que es más tonta la absurda discusión entre derechistas e izquierditas que me atiborra el mail insistiendo que "La historia la hacen los pueblos" o que "la contienda es desigual".
Arturo Prat era de Izquierda.
Y por lo demás eso ya no importa, porque hoy por hoy ni los de derecha ni los de izquierda sirven para algo. Si unos fueron asesinos, los otros se están robando Chile a pedazos.... No tenemos ningun héroe y no somos capaces de valorar a ningun chileno por lo que realmente vale.
Arturo Prat .....................34%
Salvador Allende.............30%
Alberto Hurtado..............12%
Víctor Jara.......................8%
Manuel Rodríguez...........4%
José Miguel Carrera........3%
Pablo Neruda...................3%
Lautaro.............................2%
Violeta Parra....................2%
Gabriela Mistral..............2%
